La Orden se hace presente en Plaza Libertad los días jueves sirviendo y acompañando a nuestros asistidos a través de la obra “La Orden Quiere Ser Pan: Noche de la Caridad”, desde hace ya más de doce años.
La acción de repartir una ración de comida va más allá de simplemente satisfacer la necesidad física de alimentos; es una manifestación profunda de solidaridad y caridad que refleja el verdadero espíritu del carisma de nuestra Orden, “Obsequium Pauperum”. Al ofrecer comida a quienes más lo necesitan, no solo estamos brindando un sustento temporal, sino que también estamos extendiendo una mano amiga, reconociendo la dignidad de cada persona y recordándoles que no están solos en su lucha diaria. Además, de la provisión material, este acto enriquece al incluir un componente de apoyo espiritual. Al interactuar con aquellos a quienes servimos, les ofrecemos no solo comida, sino también un sentido de esperanza, empatía y compañía. Un dialogo amable, una sonrisa o una palabra de aliento pueden transformar un momento de necesidad en una experiencia de conexión humana significativa, elevado el espíritu y generando un impacto positivo en sus vidas.
De este modo, y en ambas obras, la Asociación cumple con el principio de “Obsequium Pauperum” que implica un compromiso integral con los más vulnerables, donde la caridad se vive en cada acción, fusionando la acción practica de repetir alimentos con el amor y la compasión que nuestra fe nos inspira. A través de esta labor, cultivamos un sentido de comunidad que alimenta no solo el cuerpo, sino también el alma, reafirmado nuestra misión de ser un faro de esperanza y apoyo para aquellos que enfrentan dificultades. En cada alimento que compartimos, verdaderamente compartimos algo más: un mensaje de dignidad amor y solidaridad que resuena en el corazón de nuestra comunidad y
más allá.













